PRELATURA

DE JULI

Información

SEMINARIO MAYOR “NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE”
INFORMACIÓN VOCACIONAL

¿QUE ES LA VOCACIÓN?
Todos al ser creados por el Padre, tenemos una vocación específica que cumplir en un tiempo determinado, Jesús llama a algunos de entre los hombres para compartir con Él su sacerdocio ministerial; pero ese llamado trae consigo ciertas exigencias que hay que cumplir para ejercer fielmente esa vocación a la que han sido llamados. Es por eso, que ciertos bienes propios de la naturaleza del hombre son dejados a un lado por la respuesta dada a Cristo, como es el caso del matrimonio dejado "por el Reino de los Cielos" (Mt 19, 12).
Por ello, los llamados, para perseverar en la vocación, no debemos ni podemos atenernos a nuestras propias fuerzas, sino que tenemos que recibir de aquellos medios que el mismo Cristo nos da y con ellos seguir trabajando por el Reino. Por tanto en la Promoción Vocacional Sacerdotal se ayuda a los jóvenes a descubrir el llamado de Dios, para que puedan discernir y perseverar, dado el caso, en su vocacional sacerdotal.
"¿Cómo responder a ese llamado?, ¿hacia quién dirigirme?, ¿dónde me formaré?" Son sólo tres preguntas de las que se cuestiona aquel joven que es llamado por Dios a la vocación sacerdotal. La responsabilidad de detectar y conducir a esos jóvenes inquietos pertenece, ciertamente, a todo el pueblo de Dios, a través de la oración y la acción orientadora hacia los Promotores Vocacionales.
EL SACERDOCIO
Dios elige a hombres de este pueblo para hacerlos sus ministros. Estos llamados necesitan una preparación adecuada que los capacite para representar a Cristo,
esa formación se recibe en el Seminario. El sacerdocio no es una carrera, ni un proyecto personal, es una misión.

"Subió al monte y llamó a los que quiso; y vinieron junto a él" (Mc 3, 13) Así pues, la vocación al sacerdocio es un llamado de Dios a los hombres, y lo hace en ambientes concretos: la familia, la escuela y en toda comunidad cristiana donde verdaderamente se vive la fe. Por ello es tarea primordial de la Parroquia, los ministros ordenados y laicos comprometidos, comunidad cristiana de creyentes, preocuparse por ser medio claro de comunicación del llamado de Dios hacia los elegidos.
REQUISITOS

  1. Partida de Bautismo.
  2. Partida de Nacimiento.
  3. Partida de Confirmación.
  4. Certificados de estudios de la Secundaria completa.
  5. Certificados de matrimonio católico de los padres.
  6. Certificado de salud.
  7. Una solicitud escrita del candidato, pidiendo su admisión al Seminario.
  8. Informe escrito del Rector de la Respectiva Casa de Formación, en el caso en que el candidato haya tenido en ella un tiempo de formación antes de ingresar en la actual.
  9. Carta de presentación del párroco u otro sacerdote que haya apoyado al candito en su discernimiento vocacional.
  10. Fotocopia del Documento Nacional de Identidad (D.N.I.)
  11. Certificado de Antecedentes Policiales..
  12. Un certificado con el resultado de un test psicológico.
  13. Vida moral sana.